Por Ugnė Kumparskaitė, Plataforma Lituana de ONGD 

Un cambio en el papel de la sociedad civil puede tener un efecto significativo en la naturaleza de la relación entre las ONG y el Estado. Este es el caso, por ejemplo, cuando las ONG pasan de la prestación de servicios a un papel de "vigilante", lo que también influye en su posibilidad de acceder a financiación. Este artículo ofrece ejemplos de casos de Uganda y Lituania, con un análisis de los miembros de Forus sobre sus respectivos entornos favorables. Han elaborado conjuntamente un informe sobre el espacio cívico en cada país y el valor añadido que aportan las plataformas nacionales de OSC en los distintos contextos.

Descargar el informe aquí (en inglés).

Reducción del espacio cívico 

Ha sido un duro camino para la sociedad civil en Uganda , donde en las últimas décadas se ha pasado de la predominante prestación de servicios a la incidencia política de los derechos humanos, la gobernanza y cuestiones de responsabilidad. La transición comenzó a producirse a mediados de la década de 1990, tras comprender que la forma en que las organizaciones no gubernamentales (ONG) estaban abordando al desarrollo, lograba resultados limitados. “Su trabajo era comparable con curar heridas sin abordar las causas fundamentales del problema”, señala Chris Nkwatsibwe, coordinador de la Supervisión del Espacio Cívico y Gobernanza en el Foro Nacional de ONG de Uganda, una organización coordinadora con más de 650 ONG miembros en todo el país. De ahí la necesidad de cambiar el enfoque principal a equilibrar la relación entre las personas y el Estado, en otras palabras, a que el sector de la sociedad civil se convierta más en un perro guardián del gobierno que en un proveedor de los servicios públicos que el gobierno mismo fue creado para proveer. El período también registró un fuerte aumento en el número de organizaciones: en 1988, Uganda tenía 94 ONG registradas; en 2016, alrededor de 13.000.

Pero el cambio de enfoque de las ONG de prestador de servicios a incidencia política no solo tuvo un gran efecto en la naturaleza de la relación entre las ONG y el Estado, las ONG también tuvieron que pagar el precio. Si bien el gobierno de Uganda aprecia los servicios sociales que muchas organizaciones de la sociedad civil (OSC) brindan, al mismo tiempo se siente amenazado por las posibles movilizaciones políticas y el empoderamiento de la población que conllevan las prácticas autogestionadas; de más esta decir que tales amenazas al control del gobierno sobre el poder generan conflictos entre el Estado y los miembros de la sociedad civil. En respuesta a esto, el Estado introdujo varias maneras de limitar las libertades de las personas y de poner obstáculos legales para las organizaciones de la sociedad civil y los individuos, tales como la infame Ley de ONG de 2016. "El entorno operacional y las leyes restrictivas contra las ONG implicó que las ONG tuvieran que transitar la delgada línea entre la supervivencia y la puesta en práctica de sus actividades", expresa Nkwatsibwe. Asimismo, el continuo retroceso del Estado en términos de sus credenciales democráticas también ha impactado a las OSC de diversas formas. Las organizaciones que participan en la supervisión de la conducta del Estado y abogan por los derechos humanos, la anticorrupción, la rendición de cuentas y la gobernanza democrática, han experimentado crecientes restricciones en el espacio que tienen disponible para llevar a cabo sus actividades. Uno de los ejemplos más recientes son las Directrices de la Comisión de Comunicaciones de Uganda para cualquier persona que publique contenido en línea, esto incluye a los blogueros y las plataformas de noticias en línea, cuyo objetivo es controlar la libertad de expresión de las personas. 

Sin embargo, a pesar de las diversas restricciones, las organizaciones de la sociedad civil en Uganda continúan buscando (y encontrando) maneras de intentar expandir el espacio para sus operaciones. Una de ellas es construir capacidades organizativas al proveer formación y oportunidades de financiación. Un buen ejemplo de esto es FABIO, la First African Bicycle Initiative Organization, que fomenta soluciones sustentables de transporte para comunidades vulnerables, en especial en la subregión ugandesa de Busoga. Como miembros de la Plataforma Nacional de ONG de Uganda, las personas de FABIO recibieron entrenamiento en estrategias de movilización de recursos locales, lo cual contribuyó a que expandieran su centro de bicicletas para aumentar sus ingresos generados de manera local.

Fuentes de financiamiento centralizadas 

La situación de las OSC en los límites norestes del continente europeo es bastante diferente pero no del todo. Allí también se precisa un equilibrio en la relación entre el pueblo y el Estado. "Actualmente no existen mecanismos sustentables que ayuden a fortalecer la capacidad de las ONG para participar en la toma de decisiones, la incidencia política y los procesos políticos", explica Justina Kaluinaitè, Funcionaria de Políticas, Incidencia Política y Asociaciones de la Plataforma Lituana Nacional de Organizaciones Cooperativas de Desarrollo no Gubernamental (Lithuanian NGDO Platform), una organización coordinadora con 21 ONG miembros que trabajan en el campo de la cooperación para el desarrollo. Kaluinaitè espera que la creación del Fondo provea mecanismos que permitan fortalecer dichas capacidades.

El Fondo para las ONG fue establecido por ley en Lituania enel 2020. Se espera que lleve a cabo un seguimiento habitual de los desarrollos respecto a la participación del público en procesos de políticas públicas y toma de decisiones. Durante muchos años, los proyectos de las ONG en Lituania fueron financiados con el presupuesto estatal. "El nuevo instrumento hace enfoque en fortalecer las sociedades civiles mediante el desarrollo de bases de datos y regímenes de financiación de las organizaciones no gubernamentales", explica Kaluinaitè. El desarrollo de la base de datos de las ONG y normativas más específicas que definan a las "sin fines de lucro" puede ayudar a crear una manera más clara de proveer información sobre si organismos administrativos establecidos legamente son ONG con el objetivo de satisfacer necesidades sociales o si solo estan inscritas como ONG pero puede estar orientadas a acciones comerciales u organizaciones no gubernamentales organizadas por el gobierno". Se espera que el previsto Fondo para las ONG tenga un presupuesto anual de 2 millones de euros, aproximadamente, pero todavía no queda claro cómo se destinaría este dinero. 

Mientras tanto, las OSC lituanas continúan sus actividades en diversos campos. A lo largo del último año, hubo varias iniciativas destinadas a aliviar el aislamiento de las personas vulnerables, en especial las personas mayores, durante el aislamiento mundial, y a proveerles víveres y contacto humano básico. Si bien los voluntarios de base emprendieron algunas medidas locales, las OSC bien establecidas también han continuado sus esfuerzos, como es el caso de los malteses y su sopa; un plato caliente y nutritivo que se le otorga a las personas mayores que viven solas y, a menudo, se enfrentan al desafío doble de la soledad y la pobreza. Mientras tanto, otras ONG participan en proyectos de cooperación para el desarrollo que varían desde el desarrollo de recursos de energías renovablesen Moldavia (Green Policy Institute) hasta la mejora de competencias TIC entre Lituania y Nigeria (Afriko). 

Una mirada global 

Tanto el Foro Nacional de ONG de Uganda y la Lithuanian NGDO Platform son miembros de Forus,una red global de 69 Plataformas de ONG Nacionales y 7 coaliciones regionales de 5 continentes. Aquí, la directora de Forus, Sarah Strack, y la Coordinadora de Incidencia Política, Deirdre de Burca, comparten sus perspectivas del estado y los desafíos actuales a los que se enfrentan las organizaciones de la sociedad civil (OSC) alrededor del mundo.

En general, ¿que tan exitosas cree que han sido las OSC en cumplir su función de perro guardián y en asegurarse de que su trabajo siempre tenga en mente los intereses de la gente? ¿Qué obstáculos podrían llegar a prevenir o retrasar este proceso y cómo se están abordando o deberían abordarse?

Las OSC han jugado un papel extremadamente importante como perros guardianes públicos en las últimas décadas, al hacer responsables a los gobiernos de compromisos que habían asumido a niveles nacionales e internacionales. Solo basta con pensar en la Agenda 2030, el Acuerdo de París o diversos tratados internacionales sobre los derechos humanos para darse cuenta de que sin que las sociedades civiles luchen para que los gobiernos se hagan responsables de los compromisos que hicieron, los acuerdos en sí no valdrían nada. Todavía queda un largo camino para que los gobiernos hagan lo que predican. Es necesario ver más compromisos vinculantes y encontrar maneras para que las personas también compartan sus experiencias vividas en relación a cómo sus gobiernos implementan el entorno favorable para la completa realización de sus promesas. Las redes de OSC desempeñan un papel especial al respecto, ya que pueden amplificar las voces de las personas y reunir a una diversidad de grupos electorales que actúen al servicio del bien público. 

Pero las OSC están en muchas instancias limitadas en términos de recursos humanos, experiencia, financiación, etc. y no pueden siempre cumplir con el papel de organismo de control tan eficazmente como les gustaría. Además, a veces hay una implicación limitada por parte de las OSC a nivel local. Las OSC tienen que continuar progresando en reflejar mejor las necesidades del nivel local y de las comunidades en sus defensas y en canalizar las voces y las exigencias de la gente en los espacios de la toma de decisiones.

En cuanto a una buena gobernanza, ¿cómo describirías una relación saludable entre el gobierno y el sector ONG? ¿Quién debería ser responsable ante quién y cómo se puede implementar eso? ¿Tenemos buenos ejemplos de esto? Adicionalmente, ¿cómo sobreviven las OSC bajo regímenes gubernamentales especialmente represivos y qué consiguen hacer en estas circunstancias?

Una relación saludable entre un gobierno y el sector ONG es una que se basa en respeto mutuo y una colaboración significativa. Es por esto que un diálogo estructurado y regular entre las OSC y las diferentes partes del gobierno son tan importante - para que exista espacio para un debate constructivo. Debería haber responsabilización de ambos partes - el gobierno debería ser responsable ante la sociedad civil y el público en general respecto al cumplimiento de los compromisos que este ha hecho. Las OSC tienen que ser responsables ante sus seguidores de ser legítimas, eficaces y eficientes en el uso de sus fondos, actuar en conformidad con sus valores y objetivos.

Sin embargo, es muy difícil para las OSC hacer que los gobiernos rindan cuentas en contextos donde los gobiernos ven la sociedad civil como poseedores de poca legitimidad y donde éste rechaza colaborar con ellos. El giro hacia un mayor autoritarismo y el espacio cívico en reducción en diferentes regiones del mundo significa que los miembros de Forus encuentran cada vez más difícil lograr que sus gobiernos tomen responsabilidad. Las OSC en países como Brasil, India, Chad y Zambia, entre otros, relatan dificultades considerables en cumplir su misión por culpa de una variedad de retos como restricciones de libertades fundamentales, medios regulatorios restrictivos o intimidantes o ataques a activistas.

¿Qué medidas se están adoptando para ampliar el espacio civil? ¿Qué medidas no se están adoptando, pero deberían serlo?

Las OSC están trabajando para ampliar el espacio cívico, trabajando en coaliciones, incluso con otros sectores y aliados con los que comparten los mismos valores. También vemos iniciativas innovadoras para movilizarse en contra de las restricciones de las libertades civiles, por ejemplo, a través de una organización en línea o a través de colaboraciones con los medios de comunicación involucrados que utilizan unas estrategias de narración para difundir las historias de los afectados.

Pero mucho más puede y debe hacerse. Necesitamos compromisos más audaces y continuos desde aliados progresivos para apoyar la sociedad civil y los activistas en lugares donde el espacio cívico está bajo amenaza. Tanto mediante unos mecanismos de respuesta rápida en el caso de amenazas inmediatas, como a través de apoyo a largo plazo para fortalecer las redes, los grupos y los mecanismos prácticos existentes para poder rechazar estas tendencias, organizar e implementar respuestas durables y soluciones.

¿También ve esta tendencia de reducción de finanzas de las ONG a nivel mundial? En este caso, ¿cuáles son los factores que impulsaron esto y cuáles son las posibles consecuencias para la sociedad civil y la financiación siendo una de sus principales preocupaciones?

La tendencia general de reducir la financiación es preocupante, especialmente cuando vemos países campeones, como el Reino Unido, que siguen reduciendo su presupuesto de ayuda para el desarrollo. Como parte de esta tendencia, el reto de asegurar una financiación sostenible y predecible para las OSC es una gran preocupación, lo que ha impulsado a Forus a hacer esto parte de sus mensajes centrales de apoyo. La actual pandemia Covid19 está solamente exacerbando esta preocupación y pone en riesgo afectar aún más la capacidad de trabajo de las OSC. Para algunos, la fragmentación del espacio OSC representa una explicación de la tendencia general; para otros, la dimensión más politizada que algunas OSC adoptan se ve como un factor importante (opuesta al papel de servicio y entrega). Una tercera razón es la constante búsqueda de–más “rentabilidad por la inversión” que los contribuyentes adoptan. Mientras que el deseo de responsabilización reforzada y eficacia es bienvenido e importante, la interpretación del valor del concepto de dinero a veces plantea problemas. Necesitamos indicadores mucho más cualitativos para asegurar que el trabajo de las OSC de coordinación, desarrollo de las capacidades, construcción de alianzas y participación de la comunidad sea valorada y sostenida adecuadamente. 

En 2019, Forus publicó un estudio acerca de "Enfoques innovadores para la financiación de las OSC" en el cual se consultó a los miembros respecto al tipo de mecanismos de financiación que ayudan mejor al trabajo de las plataformas y redes OSC, y enseñan la crítica necesidad de poder adaptarse mejor a las exigencias y particularidades de los diferentes contextos en los que operan las OSC. Asimismo, un sistema de financiación global para asegurar que las OSC tengan acceso a fondos para apoyar su consolidación es una petición primordial de la red en el contexto de la puesta en marcha del SDG 17.

¿Cómo puede el sector OSC ganar más confianza del público en general en lugares donde es deficiente?

La sociedad civil necesita adoptar y socializar narrativas públicas mucho más positivas, basadas en pruebas, orientadas a soluciones y llenas de esperanza, explicando mejor los muchos papeles que cumple, el valor público añadido que proporciona, y una mejor amplificación de las voces del pueblo. La sociedad civil también necesita continuar reforzando su propia transparencia y responsabilización, de modo que se hace a sí misma más abierta al escrutinio público y estaría a la altura de los estándares que exige de otros participantes.

¿Desde su punto de vista, cómo luciría un perfecto entorno favorable para las OSC?

Un entorno favorable para la sociedad cívica está compuesto por diferentes elementos. Unos de los elementos principales son (i) la protección gubernamental de los derechos fundamentales incluyendo el derecho a la libertad de reunión, asociación y expresión (ii) un entorno digital, legal y regulatorio favorable para las OSC (iii) una gobernanza inclusiva, incluyendo un buen acceso para las OSC a los espacios de toma de decisiones y directivas a todo nivel (iv) una narrativa pública positiva acerca de la sociedad civil que sea compartida y promovida por el gobierno (v) financiación adecuada, sostenible y previsible para las OSC (vi) acceso a oportunidades en curso para el desarrollo de las capacidades de las OSC.

La Plataforma Lituaniana NGDO junto con el Forum ONG de Uganda están publicando un artículo titulado "Espacio OSC y el papel normativo y práctico de las plataformas nacionales: Lituania y Uganda". Se puede ver en línea en https://vbplatforma.org o se puede descargar la publicación AQUÍ.