de Penelope Hubert - Forus

Los asesinatos de miembros de la sociedad civil colombiana han ido en aumento desde principios de 2020, y las organizaciones internacionales exigen ahora una respuesta eficaz e inmediata del Estado colombiano para poner fin a la violencia en el país.

La actual crisis sanitaria y la débil aplicación del Acuerdode Paz firmado hace cuatro años están beneficiando un deterioro de la situación humanitaria en el país, en particular en las zonas rurales y la región del Pacífico, donde los grupos armados ejercen el control territorial y intimidan los miembros más vulnerables de la sociedad civil: "Las masacres siempre se han utilizado para sembrar el miedo en la población civil y facilitar el despojo y la apropiación de tierras, así como el control territorial y demográfico de las diferentes partes en el conflicto armado."


Las principales víctimas de esta crisis humanitaria son los afro-descendientes, los pueblos indígenas, las mujeres y los niños. 
Por lo tanto, la CCONG exige "el cese de la violencia y  en memoria de las victimas de las masacres recientes", y justicia: "ninguna impunidad en la investigacion de los casos. Denunciamos y nos oponemos públicamente a las acusaciones, a la estigmatización y a la falta de protección de quienes sufren continuamente amenazas y persecuciones".


La Plataforma de la CCONG insta al Gobierno colombiano a que asuma plenamente su papel de garante de los derechos humanos y adopte las medidas necesarias para proteger a las poblaciones más vulnerables a fin de detener el deterioro de la situación humanitaria: "los departamentos enlos que se están produciendo las masacres son también los más afectados por otras consecuencias del conflicto armado interno: entre enero y julio, 18.650 personas tuvieron que desplazarse de sus hogares en 62 eventos de desplazamiento masivo".


photo: Both Nomads