Por Carlos Andrés Orellana Cruz, del eauipo de ASONOG , miembro de Forus en Honduras.

Mi nombre es Carlos Andrés Orellana Cruz, tengo 26 años de edad y vivo en Santa Rosa de Copán, una ciudad que solía ser conocida por tener una población culta y con mucho arte. Ahora, desgraciadamente, es uno de los terrenos más infértiles para la acción social y participación ciudadana activa. Sin embargo aquí se encuentra la sede de una asociación de organismos que representa muchos de los pilares que considero necesarios para la obtención de una sociedad justa, sostenible y con un futuro más brillante. Hace apenas 2 años me acerqué a ASONOG como colaborador voluntario en un proyecto que buscaba dar acompañamiento y visibilizar el conflicto vivido por una comunidad afectada por el flagelo de modelo extractivista en mi país, específicamente la minería. 

Aquí pretendo compartir no una anécdota sobre un evento en particular, sino una anécdota de mi experiencia como ciudadano gestor del desarrollo y la acción de sociedad civil. Gracias al impulso y apoyo de ASONOG, principalmente, pude adentrarme al mundo de las organizaciones comunitarias en defensa del territorio a lo largo de todo el país, entendiendo desde ese entonces que la clave para la protección y supervivencia de nuestros defensores de los bienes comunes está en la unión de diferentes organizaciones en todo el territorio nacional, y, si es posible, regional también.

Primero tuve la dicha de formar parte de una iniciativa de articulación a la que nombramos Coordinadora Nacional Hondureña Contra el Extractivismo,  donde conocí a muchas y muchos representantes de movimientos en defensa del territorio y el medio ambiente, me gané su confianza, hice muchas amistades y adquirí conocimientos y experiencias que, hasta el día de hoy, fortalecen mi determinación a dedicar mi vida y mi carrera al tema. De forma simultánea, también gracias a las experiencias obtenidas por medio de ASONOG, me adentré a otras áreas del activismo social y la participación ciudadana, conseguí enlistarme como defensor de derechos humanos con la organización ACI Participa, quienes han trabajado de la mano con ASONOG en el tema de extractivismo en la zona. Desde mi papel como defensor de derechos humanos, he puesto mi formación y experiencias e ideas en práctica para acompañar movimientos estudiantiles y de sociedad civil, generando propuestas de estrategias de comunicación y protocolos de seguridad personal y digital. 

Como parte de mis estudios universitarios en producción agrícola, conocí el mundo de la gestión social en el tema de Seguridad y soberanía alimentaria y nutricional, otro de los ejes fundamentales que me motiva a participar activamente como ciudadano en todos los espacios afines que tenga la oportunidad de apreciar.  Esto gracias a que ASONOG abrió sus puertas a que hiciera mi práctica profesional en el Programa Asociación Voz para El Cambio. Finalmente, también por medio de ASONOG, he tenido la experiencia de formar parte de la Plataforma de Acción Cívica Centroamericana, una iniciativa que aglutina jóvenes de los países de la región que representan movimientos sociales, políticos, territoriales y estudiantiles. 

He decidido agregar todas estas experiencias como una sola anécdota debido a dos cosas, todas se han dado en una cantidad de tiempo muy corta, y, especialmente, todas han contribuido a la construcción de mi perspectiva e ideales más importantes cuando de obtención de resultados en la sociedad civil se trata, que la articulación de esfuerzos es la clave.

Considero que ASONOG es un fiel representación del principio de unidad y fuerza, un referente fundamental para entender que la única forma de protegernos es protegiendo a otros, que ninguna lucha es ni debe ser aislada y que la transformación de la sociedad no puede estar en un grupo pequeño de personas que busquen cuotas de poder, sino en una participación ciudadana activa y beligerante, con una efectiva gestión del conocimiento y compromiso con principios de justicia social, democracia y consciencia. 

Fotos ACI Participa y retrato de Carlos Andrés Orellana Cruz