escrito por Franziska Schwarz 

 

Más de 200 personas asistieron a la segunda Conferencia de Salvaguardia para el Desarrollo. 


Los miembros de BOND y otras partes interesadas de todo el sector se unieron para examinar proactivamente hasta donde ha llegado el sector ha mejorado en las prácticas de salvaguardia y reflexionar sobre los desafíos restantes. 


La conferencia fue una oportunidad para discutir sobre las buenas prácticas en la denuncia y cómo utilizar las normas para mejores prácticas, así como sobre la "salvaguardia inteligente" dentro de las ONG más pequeñas. También reflexionamos sobre las áreas de progreso, desde abordar las estructuras de poder y privilegios en nuestro trabajo hasta el cambio de las culturas en nuestras organizaciones. Estas son algunas cosas clave que aprendimos.  

 

1. El contexto es clave 


Las ONG destacaron la importancia de garantizar que las normas de salvaguardia, tal como la Norma Humanitaria Básica o la Mantener a los Niños Seguros, sean traducidos en políticas que puedan aplicarse fácilmente en cualquier contexto. También es imperativo diseñar procesos y prácticas proporcionados para organizaciones de diferentes tipos de estructura. 

Las organizaciones reconocieron la necesidad de adoptar diferentes enfoques en diversos lugares y comunidades. Cada incidente de salvaguardia es único y desafiante por derecho propio, y requiere respuestas y soluciones apropiadas y relevantes. Estos deben incluir a las organizaciones asociadas, y a las personas y  comunidades con las que trabajamos. 

 

2. Las personas informan a aquellos en quienes confían 


esencial construir relaciones y confianza, por lo que las organizaciones deben entender cualquier tio de barrera en el proceso de información así como el porqué las personas no comparten sus preocupaciones. Tuvimos la oportunidad de escuchar ejemplos de personas que sólo informaban de sus incidentes a aquellos en quienes confiaban, y cómo por otro lado no dainformes sobre sus incidentes si no tienen confianza en las organizaciones  para  salvaguardarlos. 


Informar en diferentes contextos culturales es complejo, y los mecanismos de presentación de informes sólidos deben ser participativos, incluyendo las voces de las comunidades en las que trabajamos. Es crucial reconocer que los denunciantes a menudo pueden ser la voz de la víctima o sobreviviente. Si no se escucha ni se protege a los denunciantes de irregularidades se está silenciando su voz.  

 

3. El poder y los privilegios importan 


La explotación, el abuso y el acoso sexuales tienen que ver fundamentalmente con la desigualdad entre los géneros y los desequilibrios de poder. Como sector, debemos entender nuestro propio poder y privilegio.  

  

Debemos llamar la atención sobre las dinámicas de poder que existen dentro de nuestras organizaciones y programas. Debemos demostrar un compromiso a largo plazo para abordar las desigualdades profundamente arraigadas basadas en el género, la raza, la edad, la sexualidad y la discapacidad, y la forma en que se cruzan las vulnerabilidades.   

  

4. Salvaguardar es responsabilidad de todos y el cambio cultural lleva tiempo.


Un tema común a lo largo de la conferencia fue la importancia de integrar la salvaguardia en los sistemas y estructuras existentes, e ir más allá de un enfoque en el cumplimiento para cambiar nuestras culturas. Las buenas prácticas de salvaguarda se refieren a cambios sostenibles a largo plazo que requieren un esfuerzo continuo y la voluntad de liderar esta transformación dentro del sector de forma conjunta. 

Sabemos que ya existen códigos de conducta y normas de práctica compartidos, pero éstos tienden a ser impulsados por políticas y procedimientos. Debemos abordar las normas, valores, actitudes y comportamientos que pueden conformar la forma en que se aplican esas políticas y procedimientos. Es crucial que las juntas, los directores generales y los altos directivos trabajen conjuntamente con el personal técnico y los profesionales para apoyarse mutuamente y encontrar soluciones que funcionen.   

  

5. El compromiso continua para lograr el derecho de salvaguardia  


Las ONG compartieron ejemplos del inmenso esfuerzo que están desplegando para cumplir con los más altos estándares de salvaguardia. Las organizaciones han visto mayores compromisos con la salvaguardia en toda su organización, con la salvaguardia convirtiéndose en una parte esencial e integrada del trabajo de una organización. 


También hemos oído hablar acerca de los progresos en muchas áreas diferentes, incluyendo mejores sistemas, políticas actualizadas, más formación y una mayor supervisión y participación de los directores generales, los líderes principales y los fideicomisarios en el trabajo de salvaguarda. Todas estas áreas se reflejaron en los compromisos del sector para el cambio en la salvaguarda (texto en inglés) a partir de octubre de 2018, que se actualizaron este mes para reflejar los nuevos progresos realizados desde que se asumieron los compromisos por primera vez.