Fuentes: FCOSS, Consejo fiyiano de servicios sociales


Alrededor de 2600 mujeres empresarias han accedido a servicios de inclusión financiera con el Consejo fiyiano de servicios sociales (FCOSS), miembro de Forus en Fiyi, a lo largo de más de 15 años a través de su programa de micro financiación. 


De hecho, el 70 % de todos los prestatarios son mujeres con profesiones que van desde vendedora en mercados, compradora y vendedora de pescado, verduras, artesanía y ropa usada, agricultora, sastra, taxista y proveedora de catering hasta incluso propietaria de una tienda de servicios de internet, explicó la vicepresidenta y especialista en cuestiones de género de FCOSS, Cema Bolabola.

Alrededor de 2600 mujeres empresarias han accedido a servicios de inclusión financiera con el Consejo fiyiano de servicios sociales a lo largo de más de 15 años a través de su programa de micro financiación. Cema Bolabola, vicepresidenta y especialista en cuestiones de género de FCOSS, reveló ayer este dato en su presentación de la Formación tripartita sobre participación en la sociedad civil del Banco Asiático de Desarrollo (ADB, por sus siglas en inglés), que tuvo lugar en Sídney, Australia.

Bolabola, que trabaja con diversas comunidades en Fiyi, explicó a los participantes, en su mayoría representantes de organizaciones gubernamentales y de la sociedad civil del Pacífico, que el programa de micro financiación del FCOSS se creó para reducir las diferencias de género en cuanto al acceso a servicios financieros.

«Al momento de su creación, los servicios bancarios no eran considerados como accesibles para las start-ups consideradas pequeñas empresas. Otro objetivo del programa era incrementar el acceso de la mujer a formación en cuestiones financieras y conceptos empresariales básicos», comentó.

«El programa ayudó a aumentar la confianza de las mujeres en sí mismas y su capacidad de iniciar proyectos empresariales; con el tiempo, clientas (ahorradoras/prestatarias) de las mismas zonas empezaron a crear grupos para acceder a recursos y formaciones de otros proveedores». Bolabola señaló que las OSC necesitan un apoyo constante para desarrollar capacidades, para generar una voz y una agencia comunitarias una para la igualdad de género.

«Las OSC se encargan de la cobertura de la población, conocen la comunidad, de modo que hay espacio para seguir intensificando su trabajo para la igualdad de género».

Mencionó que otra opción que debería explorarse sería la de identificar cuestiones comunes de igualdad de género para crear una voz unida de OSC y buscar apoyo para influir de manera efectiva en las políticas y las acciones.

Esta formación de una semana está destinada a aumentar los conocimientos y las capacidades de los gobiernos para interactuar con las OSC en proyectos financiados por el ADB, así como facilitar el aprendizaje transversal y fomentar una cooperación entre diversas partes interesadas.