Crédito de la fotografía: Plataforma de ONGD

En el contexto actual, donde se verifica un aumento de las desigualdades, un incremento de las complejidades de las interdependencias, y en el que asistimos a una colonización digital y a una manipulación tecnológica que influencia mentalidades y democracias, es importante que la innovación para el desarrollo sea guiada por principios de inclusión, de respeto por la diversidad, de valoración de los recursos existentes y de refuerzo de la identidad cultural, entre otros. Fue esa la dirección que tomó el debate el 28 de mayo, en la apertura de la II Edición del curso de verano sobre Desarrollo Internacional (IDSC, por sus siglas en inglés), bajo el tema Innovation for Development in a new societal era (La innovación para el desarrollo en una nueva sociedad). El curso de verano de Desarrollo Internacional, una iniciativa de la Fundación Calouste Gulbenkian, de la Plataforma portuguesa de ONGD y del CEsA/ISEG, prosiguió durante tres días en los que se discutieron las tendencias y los desafíos del contexto del Desarrollo Internacional.


El día 29, la reflexión se centró en varios desafíos que se plantean a las finanzas y la financiación del desarrollo, en particular en lo que se refiere a la regulación del sistema financiero, los nuevos mecanismos de financiamiento al desarrollo, la instrumentalización del desarrollo como herramienta de la agenda neoliberal, y las alternativas sistémicas y transformadoras del sistema económico.

En este día, se cuestionó el papel de los diferentes actores del Desarrollo en el panel sobre el Sector Privado y las Asociaciones Innovadoras, habiéndose reforzado la necesidad de que las organizaciones sean más reactivas y que hagan propuestas en un contexto de rápido cambio. Se reflexionó sobre cómo la sociedad civil debe trabajar con el sector privado dentro de su propia diversidad (desde las cooperativas, las microempresas, las multinacionales, etc.), particularmente atendiendo a un cambio de comportamiento del "business as usual" al " "business with purpose". ("Negocios como siempre" a "Negocios con un propósito"). En este ámbito no faltan las reflexiones sobre la importancia del papel del consumidor en el cambio de los comportamientos de las entidades lucrativas y en la economía de mercado y del papel del Estado en la regulación del sector privado y en la creación de políticas públicas sostenibles.


El panel sobre Innovación para el Desarrollo Organizacional, en el día 30, contó con la presencia de varias organizaciones centrales. Este panel permitió deconstruir el tema de la innovación, cuestionando si la misma forma parte de un proceso evolutivo o disruptivo, y sobre si ese proceso es creativo (para hacer algo nuevo) o re-creativo (traer procesos marginales hacia el centro, adaptar procesos de un contexto para otro). También fue fundamental el análisis del papel de las organizaciones de la sociedad civil en la renovación de sus visiones y prácticas laborales y en las diversas urgencias bajo las cuales la sociedad civil se debería concentrar:

- urgencia en la recuperación de la autonomía frente a la instrumentalización por los financiadores y donantes y en el cuestionamiento del papel de los prestadores de servicios;
- urgencia de (re) institucionalización del concepto de sociedad civil y de una acción solidaria y de verdadero encuentro entre pares;
- urgencia de parada (dejar de alimentar un sistema de constante crecimiento y automatismo);
- urgencia en el pasaje de consumidor de políticas a hacedor de políticas;
- urgencia en asumir su papel de autorregulador del sector para generar y restablecer la confianza de los ciudadanos y ciudadanas.

En términos generales, en esta sesión se concluyó que la innovación debe ser un proceso colectivo con auto-reflexión, autocrítica y auto-conciencia.


Durante la tarde del día 30, los oradores invitados trajeron sus experiencias y perspectivas sobre la innovación en la comunicación y los medios, reforzando la importancia de la inclusión de otras historias y narrativas del desarrollo en la agenda mediática, reflexionando sobre la forma de financiación de los medios y de relación de éstos con las ONG y las agencias Internacionales y presentando un modelo innovador multidimensional para la Comunicación. Se consideró también que, además de ser necesario conocer los contextos y la forma en que las personas se relacionan, es crucial intervenir en tres dimensiones para el cambio:

- en las políticas públicas, realizando campañas de promoción y campañas en los medios de comunicación;
- a nivel técnico-organizacional, a través de la capacitación, de la comunicación interpersonal y de la construcción de alianzas;
- al nivel socio-cultural, a través de la movilización de los ciudadanos.

La II Edición del International Development Summer Course terminó con una sesión abierta con un panel sobre Digitalización para el Desarrollo, en un debate muy participativo y repleto de preguntas por responder. La revolución tecnológica, como herramienta de democratización, puede abrir, de hecho, nuevas oportunidades a escala mundial, pero también puede ser utilizada como instrumento de captura de la democracia. En la sesión se presentaron los resultados del estudio "Development is going digital" (El Desarrollo se torna digital) sobre las potencialidades y riesgos de los cambios que la era digital puede traer, pasando por varios temas: economía digital y su impacto en los países menos desarrollados; la gobernanza digital como forma de control de la ciudadanía y al mismo tiempo el aumento de la participación cívica; el impacto de los medios sociales en la forma en que las personas interactúan y en la propagación de noticias falsas; robotización del mercado de trabajo; y la innovación social como una forma de solución de problemas a nivel local.


En conclusión, Susana Réfega, presidente de la Plataforma portuguesa de la ONGD, dijo que es necesario parar y observar el entorno para reaccionar con impacto, y que las organizaciones de la sociedad civil no pueden continuar resistiendo el cambio. La innovación implica también tener el valor de hablar, de aplicar recursos financieros a proyectos arriesgados, que permitan a las organizaciones extraer lecciones relevantes. Es necesario contrarrestar una mentalidad social que, actualmente, tiene por objetivo solamente el éxito y los resultados, buscando siempre la minimización de los factores del riesgo. Es necesario también que las organizaciones se vuelvan más políticas y se concentren donde se encuentra el poder, aprendiendo a dialogar con actores diversos. El presidente de la Plataforma portuguesa de la ONGD cerró la IDSC recordando el importante papel de la sociedad civil en la innovación, teniendo en cuenta que las organizaciones de la sociedad civil tienen un gran potencial de disrupción y evolución, y por lo tanto son un propulsor esencial del cambio.