escrito por Joyce Soares, Coordinadora de Desarrollo de Capacidades y Membresía de Forus 
 
 
Forus asistió a la Conferencia de Segundo Nivel de la ONU sobre la Cooperación Sur-Sur, celebrada en Buenos Aires del 20 al 22 de marzo. El tema general fue el «Papel de la cooperación Sur-Sur y la aplicación de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible: desafíos y oportunidades». La primera conferencia sobre la cooperación Sur-Sur (CSS) tuvo lugar hace 40 años. Pese a que el Plan de Acción de Buenos Aires que se acordó entonces no se ha aplicado en su totalidad hasta la fecha, la cooperación Sur-Sur y la cooperación triangular [2] siguen siendo dos importantes canales para el desarrollo.  


A diferencia de la cooperación Norte-Sur, que puede conllevar diversos condicionantes o puede estar ligada a intereses comerciales del socio del Norte (ayuda ligada), la cooperación Sur-Sur pretende ser horizontal, una tarea común o una demostración de solidaridad entre iguales. De hecho, el diálogo político entre los Sures sirve para incrementar su peso en las negociaciones internacionales y, obviando las diferencias de contexto, también es una forma de intercambiar experiencias. Puede ser un catalizador a la hora de buscar soluciones para el desarrollo, cuestiones técnicas y la política pública entre los Sures. Las innovaciones generadas en este contexto son indispensables para llevar a cabo la aplicación completa de la Agenda 2030 en nuestro enfrentamiento con problemas globales, como el cambio climático.  

 
Saber aprovechar estas lecciones aprendidas, así como la posibilidad de dimensionar las mejor adaptadas, constituye un desafío enorme. Durante los distintos eventos complementarios que se realizaron en paralelo con las reuniones plenarias oficiales se presentaron diversas iniciativas y prácticas recomendadas. Por ejemplo, además de la base de evidencias sobre la cooperación triangular, la Iniciativa de Asociación Global (IAG) presentó una publicación sobre Cooperación triangular efectiva, encabezada por la Dirección de cooperación para el desarrollo de la OCDE. Durante las reuniones plenarias y los eventos complementarios, varios países del Sur instaron a los del Norte a cumplir su compromiso del 0,7 % de la AOD. En todos los debates surgidos, existía el consenso general de que la cooperación Sur-Sur no es un sustituto, sino un complemento de la cooperación Norte-Sur. De hecho, es algo que se refleja en el documento final de BAPA+40.  

 
En este mismo documento, los países reconocen que la cooperación triangular y Sur-Sur son dos modalidades que resultarán fundamentales para llevar a cabo la Agenda 2030. Ambas son creativas, dadas a la experimentación, basadas en el aprendizaje mediante la práctica y además pueden ser ágiles a la hora de responder a problemas complejos. No obstante, en su mayoría siguen estando formadas por proyectos intergubernamentales. El informe sobre Cooperación triangular efectiva pone de manifiesto que, aunque dicha cooperación cuenta cada vez con más partes interesadas, solo un 30,6 % del proyecto tiene el apoyo de las OSC. 
 

Un aspecto a mejorar en el contexto de la cooperación triangular y Sur-Sur es la elaboración de una estrategia para múltiples partes interesadas, y sobre todo la participación de la sociedad civil. Este hecho se puso de manifiesto durante la propia conferencia de alto nivel, donde se reservaron muy pocos momentos para la participación de la sociedad civil. No obstante, representantes tanto de la sociedad civil como de los sindicatos aprovecharon la ocasión para desafiar a los participantes con peticiones ambiciosas, como la innovación en finanzas públicas mediante la financiación de una protección social universal, sistemas fiscales progresivos y salarios dignos para todos, que se presentaron como requisitos para la plena aplicación de los ODS.  
 

Los modelos de cooperación triangular y Sur-Sur son ya prácticas más horizontales en lo que se refiere a la colaboración internacional; vamos a reforzar este aspecto también con la participación de la sociedad civil. Asimismo, la sociedad civil puede buscar proactivamente invertir el dominio de los modelos de cooperación Norte-Sur, promoviendo el intercambio y valorando los conocimientos de los Sures como prácticas habituales. Vamos a aprender de la experiencia con las agendas anteriores para centrarnos en las personas en esta cooperación triangular y Sur-Sur, empleando para ello una estrategia basada en los derechos humanos. Aparte del eslogan, vamos a procurar realizar grandes avances para «no dejar a nadie atrás». 


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[1] Pese a que los conceptos de «Norte» y «Sur» son muy cuestionados por académicos y profesionales del sector del desarrollo, estos se han empleado en el presente artículo para aportar claridad y coherencia con los documentos oficiales de la conferencia. 

[2] Aquí puede ver las definiciones de la ONU para estos dos términos: https://news.un.org/en/story/2019/03/1034941. Tenga en cuenta que otras partes interesadas hablan de la cooperación triangular con una definición más flexible, con 3 o más agentes.